viernes, 1 de enero de 2016

La mente, buena aliada o peligrosa enemiga, tu decides

La mente, buena aliada o peligrosa enemiga, tú decides

Nacemos, por un corto periodo de tiempo no tenemos conciencia alguna de que somos, solo existimos. El tiempo va pasando y los cambios fisicos son cada vez más evidentes, algo en nuestro interior también va cambiando. Se va formando poco a poco la conciencia del individuo, la conciencia individual, el ser conciente de tu propia existencia. Pero hasta que eso llegue nos queda por disfrutar sanamente un maravilloso tiempo. Un tiempo en el que la espontaniedad es tu esencia, en el que los condicionamientos sociales no pueden tocarte porque tu inocente coraza de niño lo repele instantáneamente. No entiendes de ideología, de color de piel, de bandera, de clase social, esos conceptos son absurdos para tus simples deseos de hacer y deshacer a tu antojo, de ver en cualquier persona al ideal compañero de juegos. Ahh esos marivollosos años en que todo es nuevo y puro.

Pero algo va empezando a cambiar, los más que incansables prejuicios van entrando poco a poco en ti, los sermones de las personas mayores van calando, tu nunca querrías defraudar a una persona mayor cercana a ti, porque aunque sus creencias o pensamientos sean limitados para ti es una persona respetable, un ejemplo a seguir. Empieza la temporada de seguir costumbres y tradiciones culturales, se abandona la autenticidad, la espontaniedad es asfixiada por el opresor yugo de la sociedad. La mente va siendo condicionada para seguir un camino estrecho del que una vez aprende a recorrerlo parece que nunca logra salirse de él. Empiezas a formarte etiquetas sobre ti que estan basadas en experiencias puntuales, opiniones que los demás tienen sobre ti y creencias propias de como ellos te ven. Al mismo tiempo tu etiquetas a los demás, etiquetas a los lugares, etiquetas todo por expèriencias previas que hacen que te formes una imagen prediseñada y que no puedas volver a ver todo nuevo, como era antes. Si dejas de ser conciente y te enredas en la maraña de pensamientos la separación con lo demás es cada vez mayor, hasta que llega un punto elevado de sufrimiento.

 Cuando el sufrimiento es insoportable parece que se activa la conciencia por breves momentos apartando a los pensamientos destructivos de la mente y haciendote consciente del aqui y ahora. Esos momentos son los más maravillosos que una persona puede experimentar en este espacio fisico. Cuando estas en ese estado, no ves separación alguna, todo es tú y tú eres todo. La paz de entregarte a la experiencia lográ acallar la mente. Lamentablemente estos instantes suelen ser muy cortos y sin darnos cuenta empezamos lentamente a girar el torbellino de pensamientos hasta desembocar en un nuevo huracán mental, dejando tocada nuestra existencia. La única forma de vivir es estar en el momento presente. Usted no debe luchar contra su mente, usted debe ser consciente de que su mente es algo más de su cuerpo, solo algo temporal, no debe identificarse ciegamente con ella, sino habrá caido una vez más en su trampa, pues ella nunca tendrá suficiente y lo arrastrará a pensar más y más. La felicidad pasa por el fin del sufrimiento y para conseguir el fin del sufrimiento hay que dejar de identificarse con la mente. Todo lo ilimitado eres tú. Todo lo limitante es impostor.

2 comentarios:

  1. Para todo el/la que busca penetrar en lo más profundo de la existencia, de la esencia, espero que os ayude

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  2. Muy bueno me gustó mucho esa forma de profundizar

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